Que noche tan tormentosa en la que esas palabras entran por mis sentidos y se refugian una vez más en mi mente y en mi corazón, ahora no se qué hacer, se que este es un tiempo extraño. Verme una vez más reflejada en ese hermoso espacio en blanco… un blanco que no será lo más profundo y explícito, pero que me entiende y me alegra, que me contempla como yo lo contemplaba. Si tan sólo pudiera estar ahí una vez más encarada… en un parpadeo, el mismo parpadeo que me provoca en menos de un segundo esta sensación de gozo al saberlo inconcluso. ¿Cómo juega el destino? Jaja… patrañas, como jugué yo a saberlo todo.
Después de todo… es hermoso tener ese inconcluso conmigo, sin embargo es una contradicción con ese completo negro horripilante que ahora enfrentamos, si propusiera un cara a cara… ¿encontraría entonces la libertad por fin? … Sin estar pensando en esos inconclusos y completos. Mi espacio blanco me esperaría, al menos esa fue la ventana que dejó abierta…
Las dudas, el miedo…
Qué tal si he absorbido el lado que no quiero saber, que no quiero ser… ¿me he perdido? Una vez más patrañas, regresar es el olvido. Eso para mí, sin embargo… esa blancura seguirá teniendo abierta esa ventana? Esa ventana que se hizo estrecha por dolor…
Si tan sólo hubiese entendido que era un blanco completo… pero no evidente, tal vez no me hubiera dejado guiar o tal vez si… que se yo? Otra vez patrañas, ¿acaso no veo como ese ego de sabiduría me invadió?, pero ahora, sentándome en quien sabe donde recuerdo: Todo sería entonces cuestión de interpretaciones… en su mayoría malas, muy pocas buenas… así lo puso en ese marco del vano en el que suplicaba el olvido...
¿Qué puedo pensar? Que esa herencia del olvido solo era de allá y no de aquí, cómo hacerlo… coleccionista de profesión deja de sentir por favor… deja de sentir… apártate de tu personalidad… de ti mismo, de ti misma… permíteme por fin libertad… que chica rara no exista más.
Después de todo… es hermoso tener ese inconcluso conmigo, sin embargo es una contradicción con ese completo negro horripilante que ahora enfrentamos, si propusiera un cara a cara… ¿encontraría entonces la libertad por fin? … Sin estar pensando en esos inconclusos y completos. Mi espacio blanco me esperaría, al menos esa fue la ventana que dejó abierta…
Las dudas, el miedo…
Qué tal si he absorbido el lado que no quiero saber, que no quiero ser… ¿me he perdido? Una vez más patrañas, regresar es el olvido. Eso para mí, sin embargo… esa blancura seguirá teniendo abierta esa ventana? Esa ventana que se hizo estrecha por dolor…
Si tan sólo hubiese entendido que era un blanco completo… pero no evidente, tal vez no me hubiera dejado guiar o tal vez si… que se yo? Otra vez patrañas, ¿acaso no veo como ese ego de sabiduría me invadió?, pero ahora, sentándome en quien sabe donde recuerdo: Todo sería entonces cuestión de interpretaciones… en su mayoría malas, muy pocas buenas… así lo puso en ese marco del vano en el que suplicaba el olvido...
¿Qué puedo pensar? Que esa herencia del olvido solo era de allá y no de aquí, cómo hacerlo… coleccionista de profesión deja de sentir por favor… deja de sentir… apártate de tu personalidad… de ti mismo, de ti misma… permíteme por fin libertad… que chica rara no exista más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario